El 25/4 realizamos nuestro primer viaje como grupo. Con el marco de un país que estaba al borde del caos debido al conflicto del dengue, nosotros decidimos hacer el viaje de todas maneras, conociendo previamente que en la zona no se habían encontrado casos de dicha enfermedad.
Nuestros objetivos fueron, por un lado, pintar las salas del Hogar Don Bosco, y por otro, intentar combatir la pobreza y la falta de oportunidades a través de los chicos. ¿De qué manera lo hicimos? Mediante la implementación de dinámicas recreativas que tuvieron como base la cooperación, el respeto y la solidaridad. Se realizaron juegos en los cuales se les presentaron problemas cuya una única manera de ser resueltos era el trabajo en equipo, es decir, la cooperación entre todos.
Se realizaron 2 jornadas recreativas, una por la mañana y otra por la tarde. En la jornada matutina participaron 20 chicos y se realizó en el patio del Hogar Don Bosco, mientras que en la otra, realizada en las afueras de Gualeguay, en una zona muy carenciada, participaron alrededor de 70 chicos.
Algo importante a rescatar es que no fuimos solos, sino que estuvimos acompañados por gente del Club Río Colorado, que nos ayudó mucho con las actividades de pintura en el hogar, y que, a su vez, brindó una charla acerca de medidas de prevención a la gente del lugar. En nuestra sección de fotos podrán ver algunas imágenes de lo acontecido en este viaje.
También se llevaron donaciones, que fueron conseguidas en Buenos Aires, y trasladadas hasta Gualeguay con la ayuda del Rotary Club local. Gracias a la ayuda de mucha gente ajena al proyecto se lograron juntar muchas más donaciones de las esperadas, y es por esto que tuvimos que solicitar ayuda para el traslado de las mismas.
Sinceramente ha sido una experiencia muy gratificante para todos nosotros y seguramente se realizará otro viaje de estas características en el transcurso del año.
Más allá de todas las cosas que pudimos haber hecho por la gente de este lugar, el cariño y el afecto que recibimos por parte de ellos no tiene comparación, y no lo olvidaremos nunca, y como bien dijimos en el cierre de dicha jornada, no existe mejor regalo para los que hacemos solidaridad que el afecto de la gente que recibe las donaciones, haciéndonos entender que ni siquiera en las situaciones más adversas hay que perder el amor y el respeto por los demás, lo cual, al fin y al cabo, es lo único que importa.
Muchas gracias a todos los que colaboraron con el proyecto
Grupo de Jóvenes de Río Colorado
lunes, 22 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario